Barcelona

Portal y Bastión de Santa Madrona

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Hoy nos vamos a desplazar hasta el único bastión que permanece en pie de los que formaron la defensa amurallada de Barcelona. Es un lugar que todavía mantiene la esencia que tuvo esta ciudad antes de la Guerra de Sucesión. Para ello hoy visitamos el Bastión y el Portal de Santa Madrona.

Es un rincón apartado del centro de la ciudad pero que nos sorprenderá porque en él todavía se puede observar una parte de la Barcelona del siglo XVIII que ha resistido a tres siglos de cambios urbanísticos. El lugar se encuentra en el punto fronterizo que conforman los barrios del Raval y del Poble Sec, justo al final de la Avenida del Paralelo. Llegar hasta allí es fácil pues se encuentra muy cerca de la parada de metro de Drassanes correspondiente a la línea tres (la de color verde).

Hay que prever la visita al lugar pues aunque el acceso es libre y gratuito, de momento sólo está abierto el primer, tercer y cuarto domingo de mes, de 11 a 14 horas.

Aunque sólo enunciamos en el título del artículo de dos elementos, el conjunto que hoy visitamos está formado por cuatro: el Portal, la Muralla, el Bastión y los Jardines del baluarte. Y a todos ellos vamos a dedicarles unas breves líneas.

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El Portal de Santa Madrona es el único portal que se conserva de la antigua muralla medieval de la ciudad. Su construcción fue realizada en 1378 (s. XIV) a la par que se realizaban las atarazanas. Mantiene su estructura gótica original. Su nombre proviene de la patrona de los marineros, pues el bastión se erige junto a las atarazanas, que era el lugar de construcción de barcos y barcazas.

Esta es una parte del tercer recinto amurallado que conformaba la defensa de la ciudad y que fue erigida en el siglo XIV. Además de este portal, también disponía esta ampliación de otros portales como el de Sant Antoni y el de Portal de Tallers, portales que se hallan perdidos para la ciudad. Esta ampliación desarrolló la formación del actual barrio del Raval.

Santa Madrona es la copatrona de Barcelona. Cuenta la leyenda que unos marineros franceses transportaban por mar sus restos, pero debido al mal tiempo tuvieron que recalar en busca de protección en Barcelona, donde se desembarcaron las reliquias de la misma. Cuando la tormenta cesó, no se pudieron volver a embarcar los restos de la santa en el barco por lo que se quedaron en tierra y se convirtió en patrona de los marineros. Y en recuerdo de este hecho, sobre el Portal se erige una escultura de la santa.

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Cruzamos la puerta y entramos en un patio donde observamos un par de lápidas conmemorativas colocadas en el pared. Nos encontramos dentro de lo que era el bastión. Dicho de otro modo, nos encontramos en el reducto defensivo y fortificado que se solía situar en las esquinas de las murallas de las ciudades. Sobre los mismos se disponía la artillería para defensa. Basta añadir que en las murallas de Barcelona llegaron a existir once bastiones repartidos en su perímetro. Una gran puerta de madera nos abre el acceso y nos encamina hacia la pendiente que nos llevará a la parte superior del bastión. Esta pendiente era necesaria para poder emplazar y trasladar la piezas de artillería entre las diferentes posiciones defensivas según las necesidades del momento.

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El baluarte fue construido entre 1775 y 1776 como punto principal de defensa de las atarazanas (situadas justo al lado) que era el lugar donde se construían las naves que engrosaban las flotas de la armada de aquellos tiempos. Por aquel entonces todo el litoral barcelonés era propenso a ser atacados por corsarios. También sirvieron estas murallas para evitar asedios de tropas francesas en diferentes momentos de la historia.

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Sobre el mismo se sitúa una explanada, antiguamente habilitada para disponer piezas de artillería y actualmente reconvertidos en jardines (Jardins del Baluard). De hecho fueron recuperados en 2014 y actualmente dependen del Museo Marítimo. Un paseo con árboles nos acompaña en la visita.

Las panorámicas que tenemos desde los jardines nos muestran una ciudad viva e interesante con unos puntos de vista diferentes del cotidiano de los edificios colindantes.

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Por un lado las Tres Chimeneas situadas en la Avenida del Paralelo, y que son testimonio de esa Barcelona de firme corte industrial de finales de siglo XIX e inicios del siglo XX, correspondientes a la conocida como “La Canadiense”, la antigua central eléctrica cuyo nombre real era Barcelona Traction, Light and Power Company, limited.

Por otro lado, también observamos la Torre del Mar (de origen gótica) de las Atarazanas (les Drassanes) que se muestra altiva y embellece el recinto. Por detrás de ella los grifos que coronan el edificio de la Aduana la hacen resaltar todavía más.

También disponemos de magníficas vistas sobre el edificio Colón y de la estatua del Monumento a Colón.

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Durante toda la visita nos encontramos que todo el conjunto está guarnecido por miembros de la Asociación de Recreación Histórica de la Coronela de Barcelona, ataviados con los uniformes que lucían los miembros (originales) de la Coronela de la Barcelona de 1714, último año que existió esta milicia urbana que desapareció con la caída de esta ciudad en la Guerra de Sucesión.

Esta milicia llegó a estar formada por 6 batallones que se encontraban bajo la protección de un santo diferente cada una de ellas y eran formados por miembros de los gremios de artesanos y comerciantes de la ciudad. Cada uno de esos gremios se englobaba en un batallón. Su misión era custodiar los accesos a la ciudad así como diferentes puntos neurálgicos de la urbe.

Este pequeño trozo de esta ciudad es un lugar no demasiado concurrido por turistas y viajeros y  nos sorprende gratamente. Esta visita a este lugar nos provee también de un buen punto de partida para degustar otros lugares extraordinarios de esta ciudad que se encuentran cercanos como son las Ramblas, el Puerto, el Paralelo o Montjuïc y que iremos desgranando poco a poco en este blog.

Desde estas líneas os animamos a que lo descubráis. Esperamos que lo disfrutéis, al menos, tanto como nosotros. Ya nos contaréis.

Nos vemos en un próximo rincón. Un saludo desde estas líneas.

Localización:

Nota: Todas las fotos que ilustran este reportaje fueron realizadas por mí en diciembre de 2015.  

©Joan Oliveras. Todos los derechos reservados.

 

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